Un estudio realizado por Kaspersky y VDC Research revela que los ciberataques afectan gravemente a las empresas industriales, provocando importantes pérdidas financieras y costosos paros de producción.
Los ciberataques se imponen como un riesgo económico mayor para la industria mundial. Según un estudio conjunto de Kaspersky y VDC Research, una de cada dos empresas industriales estima haber sufrido pérdidas financieras superiores a 1 millón de dólares como consecuencia de ataques informáticos dirigidos a sus infraestructuras operativas. Más alarmante aún: una de cada cinco menciona pérdidas superiores a 5 millones de dólares, y un 2 % de ellas vieron la factura superar los 10 millones de dólares.
Basado en los testimonios de 250 responsables de sectores como la energía, el transporte, la manufactura o los servicios públicos, el estudio titulado Securing OT with Purpose-Built Solutions traza un panorama preocupante de la ciberseguridad en los entornos industriales. Pone en evidencia impactos multisectoriales que van desde la pérdida de ingresos hasta la paralización de la producción, pasando por la destrucción de inventarios y los costos de reparación.
La distribución de los gastos relacionados con una violación cibernética muestra que la respuesta a incidentes representa en promedio el 22 % del total, por delante de la pérdida de ingresos (19,5 %), los paros de producción imprevistos (17 %), las reparaciones de equipos (17 %), el pago de rescates (12 %) y la pérdida de productos en curso de fabricación (12 %). Estas interrupciones están lejos de ser puntuales: el 70 % de las empresas encuestadas reportan paros operativos de entre 4 y 24 horas.
“Los paros no planificados representan un costo mayor para las empresas industriales. Ignorar los riesgos de ciberseguridad equivale a fragilizar toda la cadena de producción”, comenta Andrey Strelkov, responsable de ciberseguridad industrial en Kaspersky.
En un contexto de creciente automatización y mayor conectividad de los sistemas industriales, el estudio recuerda que la ciberseguridad ya no es una opción, sino una condición de supervivencia económica.