Los análisis científicos de los materiales y equipos incautados a un simpatizante de Daesh, detenido en Tánger el pasado 9 de octubre, han revelado la presencia de sustancias explosivas, dispositivos de detonación e indicios de explosiones experimentales.
Las investigaciones sobre un atentado terrorista frustrado en Tánger han sacado a la luz nuevas pruebas especialmente alarmantes. Según un comunicado conjunto emitido el viernes 16 de octubre de 2026 por la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN) y la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST) de Marruecos, los análisis forenses fisicoquímicos y digitales de los objetos incautados a un extremista de 22 años confirman que había alcanzado una fase avanzada en la preparación de explosivos destinados a cometer atentados terroristas.
Detenido el 9 de octubre por agentes de la Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ), en coordinación con la policía judicial de Tánger, el sospechoso, adepto a la ideología de la organización terrorista Daesh, estaba bajo sospecha de preparar atentados susceptibles de alterar gravemente el orden público.
Los análisis realizados por el Laboratorio Nacional de Policía Científica de Casablanca revelaron la presencia de varias sustancias utilizadas en la fabricación de explosivos. Entre ellas figuraban el peróxido de acetona (TATP), un explosivo especialmente inestable y sensible, así como productos químicos que podrían utilizarse para producir nitrato de urea.
Los expertos también identificaron polvos químicos capaces de aumentar el poder destructivo de las explosiones, además de un potente agente oxidante que podría emplearse en la preparación de cargas explosivas.
Los exámenes abarcaron todas las muestras químicas y los equipos electrónicos incautados. Permitieron establecer que varias soluciones químicas y componentes eléctricos estaban destinados a distintas fases de la preparación de explosivos.
Un teléfono móvil transformado en dispositivo de detonación
Otro hallazgo importante surgió de los análisis forenses digitales, que revelaron que un teléfono móvil especialmente modificado podía servir como sistema de activación de un artefacto explosivo.
El dispositivo había sido objeto de modificaciones técnicas, incluida la incorporación de circuitos electrónicos y conexiones eléctricas, así como alteraciones en su modo de funcionamiento.
Los investigadores también descubrieron instrumentos de medición eléctrica, cargadores de baterías, interruptores y diversos componentes utilizados para montar circuitos de activación de artefactos explosivos, incluidos aquellos que pueden accionarse a distancia.
Entre los objetos incautados también figuraban clavos y cabezas de tornillos que podrían utilizarse como metralla durante una explosión para causar el mayor número posible de víctimas.
Los resultados de los análisis forenses son especialmente reveladores del grado de avance del plan terrorista. Según el comunicado, la naturaleza de las sustancias incautadas, su ensamblaje y los indicios técnicos identificados demuestran que el sospechoso ya había realizado detonaciones experimentales.
Estos hallazgos indican que el caso iba más allá de una mera intención criminal y apuntan a preparativos materiales avanzados para perpetrar atentados terroristas.
En el momento de su detención, el sospechoso también tenía en su poder documentos manuscritos que describían técnicas de piratería informática, equipos de soldadura, baterías, cables eléctricos, cinta adhesiva, gafas de protección, interruptores y diversas sustancias químicas sólidas y líquidas.
Los análisis fueron realizados por el servicio de química forense, la unidad de análisis físico y la unidad de informática forense del Laboratorio Nacional de Policía Científica.
Según el comunicado, estas investigaciones ponen de manifiesto el papel decisivo de las tecnologías científicas avanzadas en el esclarecimiento de los hechos y la recopilación de pruebas materiales en casos penales.
Los resultados refuerzan la investigación judicial que lleva a cabo la BCIJ bajo la supervisión de la Fiscalía competente, con el objetivo de esclarecer todas las circunstancias y posibles ramificaciones del plan terrorista frustrado en Tánger.