Desde el Golfo hasta África y América Latina, el apoyo a la iniciativa marroquí de autonomía impulsada por Su Majestad el Rey Mohammed VI se refuerza día tras día, poniendo de manifiesto la necesidad de que el Consejo de Seguridad cierre definitivamente el expediente del Sáhara marroquí.
El apoyo internacional al plan de autonomía para el Sáhara marroquí propuesto por Marruecos sigue consolidándose en Nueva York. Ante la Cuarta Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, varios países de distintos continentes han renovado su respaldo a la iniciativa marroquí, presentada como una base creíble, realista y duradera.
Los países del Golfo reafirman su posición común. Arabia Saudí, Catar, Kuwait y Baréin han reiterado su apoyo a la iniciativa de autonomía bajo soberanía marroquí. Riad ha destacado, en particular, la conformidad del plan con el derecho internacional y las resoluciones de las Naciones Unidas, al tiempo que ha instado a las partes implicadas a actuar con «sabiduría, realismo y espíritu de consenso».
Doha ha calificado la iniciativa marroquí de «constructiva», considerando que constituye una «base objetiva» para alcanzar una solución realista y duradera, respetando la soberanía y la integridad territorial del Reino. Kuwait y Baréin también han acogido favorablemente la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, haciendo un llamamiento a proseguir los esfuerzos diplomáticos con vistas a una solución definitiva.
La abrumadora mayoría de los países africanos confirma su compromiso junto a Marruecos. En este sentido, Gabón, Costa de Marfil y Burkina Faso han renovado su respaldo al plan de autonomía. El embajador marfileño Tiémoko Moriko ha destacado especialmente la dinámica internacional favorable a esta iniciativa, que cuenta actualmente, según recordó, con el apoyo de unos 130 Estados, entre ellos tres miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
Gabón ha celebrado la resolución 2797, que «imprime una nueva dinámica» a la resolución de la controversia, mientras que Burkina Faso ha abogado por su aplicación efectiva.
Los tres países africanos también han destacado los avances económicos y sociales logrados en las Provincias del Sur, especialmente en materia de infraestructuras, sanidad, educación y desarrollo territorial. Asimismo, han elogiado las inversiones marroquíes destinadas a convertir esta región en un polo económico y logístico.
En América Latina, Perú se suma a esta misma dinámica. Su representante ante la ONU ha reiterado el respaldo de Lima a la soberanía y la integridad territorial de Marruecos, abogando por una solución basada en el plan de autonomía marroquí, de conformidad con la resolución 2797.
Más allá de su diversidad geográfica, estas recientes posiciones diplomáticas convergen en tres puntos esenciales: el papel central de la iniciativa marroquí de autonomía, la importancia de la resolución 2797 y la necesidad de alcanzar una solución política negociada, realista y duradera.
Esta convergencia diplomática, expresada en el propio seno de las Naciones Unidas, pone de manifiesto la ampliación del apoyo internacional al enfoque defendido por Marruecos para lograr una solución definitiva y, sobre todo, rápida a la cuestión del Sáhara marroquí.