Marruecos dio este jueves en Salé un paso histórico en el fortalecimiento de la seguridad de los grandes eventos deportivos en África, con la inauguración del Centro Africano de Cooperación Policial, el primero de su naturaleza en el continente. Esta iniciativa se inscribe en el marco de los preparativos del Reino para acoger las fases finales de la Copa Africana de Naciones (CAN) 2025.

Concebido como una plataforma estratégica de dirección operativa, coordinación interinstitucional e intercambio de información en tiempo real, el Centro tiene como objetivo respaldar los dispositivos de seguridad desplegados durante las grandes competiciones deportivas. Su creación es el resultado de una sólida sinergia institucional nacional, que reúne al Ministerio del Interior, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, la Dirección General de la Seguridad Nacional, la Gendarmería Real y la Federación Real Marroquí de Fútbol. Este esfuerzo nacional se ve reforzado por una cooperación internacional estrecha con la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), en el marco del proyecto «Stadia», dedicado a la seguridad deportiva.

El Centro integra a representantes de los distintos cuerpos de seguridad nacionales, así como a oficiales de enlace de los servicios policiales de los 23 países clasificados para la CAN 2025. Asimismo, incorpora equipos móviles de «spotters», que trabajan en coordinación directa con las autoridades marroquíes para acompañar y supervisar a los aficionados de sus respectivas selecciones tanto en los estadios como en las ciudades sede.

Más allá de su dimensión africana, el Centro cuenta con la participación de representantes de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), así como con expertos procedentes de España y Portugal, en el marco de la perspectiva de organización conjunta del Mundial de Fútbol 2030.

Entre las misiones principales del Centro figuran la facilitación del intercambio inmediato de información operativa, el apoyo a la evaluación de riesgos vinculados a los desplazamientos de aficionados, la coordinación de medidas preventivas y de intervenciones sobre el terreno, así como la provisión de asistencia estratégica y asesoramiento a las fuerzas de seguridad marroquíes. Estas acciones buscan consolidar una cultura de seguridad compartida, basada en los valores del deporte, el juego limpio y el respeto mutuo.

El Centro desempeña igualmente un papel clave en el ámbito de la vigilancia informativa y digital, mediante la detección y el seguimiento de posibles amenazas cibernéticas, incluidas aquellas relacionadas con el terrorismo, el extremismo violento y los intentos de intrusión en los sistemas de información. Esta labor se lleva a cabo en estrecha coordinación con la unidad de ciberdelincuencia de Interpol, garantizando una respuesta rápida y eficaz, así como una protección reforzada de las infraestructuras deportivas y de los espacios destinados a acoger al público.

La creación de este Centro se inscribe plenamente en la aplicación de las Altas Directrices Reales, que abogan por el fortalecimiento de la cooperación Sur–Sur, la consolidación de los mecanismos de seguridad conjunta con los países africanos hermanos y la proyección de Marruecos como actor de referencia en materia de seguridad deportiva y cooperación policial internacional.