El director general del polo DGSN-DGST, Abdellatif Hammouchi, subrayó en la apertura de la 93.ª sesión de la Asamblea General de Interpol, que se celebra en Marrakech hasta el 27 de noviembre, la importancia de una respuesta global y coordinada ante el agravamiento de las amenazas de seguridad transnacionales.
En su discurso inaugural de la 93.ª sesión de la Asamblea General de Interpol, Abdellatif Hammouchi destacó «la expansión de las estructuras criminales en el espacio digital, la interconexión de entidades y redes a través de los continentes, así como la aparición de polos terroristas regionales». Elementos alarmantes que, según afirmó, «convierten la seguridad en una cuestión que exige una nueva visión colectiva».
El director general de la DGST-DGSN también afirmó que el crimen organizado y el extremismo violento «no reconocen ni las fronteras geográficas ni los límites administrativos», lo que exige, añadió, «la construcción de estructuras de seguridad comunes e indivisibles, en las que contribuyan los servicios de seguridad de los distintos países en estrecha colaboración con Interpol».

Hammouchi recordó que Marruecos, bajo las Altas Orientaciones de Su Majestad el Rey Mohammed VI, ha concebido y aplicado un enfoque de seguridad que concilia la preservación de la seguridad con el respeto de los derechos humanos. Sin embargo, advirtió a los participantes procedentes de 196 países que «la protección de la seguridad ya no es únicamente una misión local».
Ante el auge de la ciberdelincuencia y la aparición de amenazas híbridas que tienen como objetivo las instituciones y la estabilidad de los Estados, «se vuelve indispensable desarrollar mecanismos rápidos y seguros de intercambio de información y llevar a cabo operaciones conjuntas que involucren a varios países e incluso a varios continentes», insistió Hammouchi.
Asimismo, subrayó «la transformación en la naturaleza de las amenazas, que obliga a los Estados a reforzar su cooperación institucional, intensificar la asistencia mutua y desarrollar el trabajo de los servicios de seguridad nacionales para adaptarse a esta nueva realidad».
Abdellatif Hammouchi concluyó su intervención afirmando que «si el crimen no reconoce fronteras, la seguridad también debe apoyarse en extensiones regionales e internacionales capaces de afrontar los desafíos y limitar sus riesgos».