Por Altas Instrucciones de Su Majestad el Rey, Su Alteza Real el Príncipe Heredero Moulay El Hassan presidió una ceremonia ofrecida por el Soberano en honor a los miembros de la Selección Nacional de Fútbol Sub-20, Campeona del Mundo.
Por Altas Instrucciones de Su Majestad el Rey Mohammed VI, Su Alteza Real el Príncipe Heredero Moulay El Hassan presidió, el miércoles en el Palacio Real de Rabat, una ceremonia ofrecida por el Soberano en honor a los miembros de la Selección Nacional de Fútbol Sub-20, tras su triunfo en la Copa del Mundo 2025 celebrada en Chile.
Con este motivo, Su Alteza Real el Príncipe Heredero fue saludado por el presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol, Fouzi Lekjaa, el entrenador de la Selección Nacional, Mohamed Ouahbi, y los miembros del equipo nacional, antes de posar para una foto conmemorativa.
Posteriormente, se organizó una ceremonia del té en honor a los miembros de la Selección Nacional Sub-20.
Esta recepción ilustra la Alta Benevolencia con la que Su Majestad el Rey siempre ha rodeado a la juventud, apoyando su desarrollo a través del deporte y el interés particular que el Soberano concede a este sector en general y al fútbol en particular.
Este acto sigue al logro histórico alcanzado por la Selección Nacional Sub-20, que conquistó este título mundial, el primero de su tipo en la historia del fútbol marroquí y árabe.
Este triunfo se inscribe plenamente en el marco de la visión esclarecida y proactiva de Su Majestad el Rey, quien ha elevado la formación deportiva nacional a los más altos estándares internacionales, especialmente a través de la Academia Mohammed VI de Fútbol, verdadero semillero de talentos de la juventud marroquí. También constituye una profunda fuente de orgullo para toda la Nación y destaca con brillo los valores de esfuerzo, perseverancia y trabajo que trazan el camino hacia el éxito y la excelencia.
Tras la victoria de los Leoncitos del Atlas frente al equipo argentino en la final de la Copa Mundial de la FIFA Sub-20, Su Majestad el Rey dirigió un mensaje de felicitación a los miembros de la selección nacional, en el cual el Soberano subrayó que el equipo marroquí había honrado dignamente a su país y a su juventud, representando al Reino y al continente africano como corresponde.