Durante la 93.ª Asamblea General de Interpol celebrada en Marrakech, Ahmed Naser Al-Raisi, presidente de la organización, elogió con fuerza el papel central de Marruecos en la arquitectura de la seguridad internacional. Tomando la palabra justo después del discurso inaugural de Abdellatif Hammouchi, Al-Raisi calificó al Reino como un «país de seguridad y de paz», subrayando que su estabilidad y hospitalidad lo convierten hoy en un actor imprescindible a escala global.
Para el presidente de Interpol, Marruecos representa mucho más que un país anfitrión. Es un puente estratégico que conecta tres espacios esenciales: África, el mundo árabe y Europa. Esta posición única convierte al Reino en un cruce vital para los intercambios en materia de seguridad, facilitando la cooperación intercontinental y la circulación de información sensible. La elección de Marrakech para acoger esta 93.ª sesión —tras una primera edición en 2007— refleja así una renovada confianza de la comunidad internacional en las instituciones de seguridad marroquíes.
Al-Raisi también describió a Marruecos como una «gran escuela» de cooperación policial, destacando su contribución determinante al fortalecimiento de las capacidades de las fuerzas del orden en numerosos países africanos y árabes. Recordó que el Reino comparte regularmente su experiencia en la lucha contra el terrorismo, la delincuencia organizada y la ciberdelincuencia, tres ámbitos en los que las competencias marroquíes destacan de manera particular. Asimismo, elogió el dinamismo del país en las operaciones conjuntas, especialmente la operación Neptuno, así como su importante contribución a las bases de datos mundiales de Interpol.
El presidente de Interpol expuso luego la visión de la organización para los próximos años, insistiendo en que «la seguridad es una responsabilidad compartida que no puede dividirse». Identificó la ciberdelincuencia y las redes criminales transfronterizas como los principales desafíos actuales, y llamó a una cooperación reforzada y a un uso más sistemático de la inteligencia artificial para anticipar las amenazas emergentes. También hizo balance de su mandato, marcado por una profunda modernización de la organización, con un notable aumento de más del 50 % en el registro de datos en solo cuatro años y una mayor diversidad dentro de las estructuras de Interpol.
Al-Raisi renovó igualmente su plena confianza en la capacidad de Marruecos para afrontar con éxito los próximos grandes desafíos organizativos, entre ellos la organización de la Copa Africana de Naciones 2025 y la Copa del Mundo 2030. Según él, estos eventos confirman aún más la estatura del Reino como un actor estable, fiable e insustituible en la seguridad regional y mundial.
Con este homenaje contundente, Interpol consagra así la posición de Marruecos como referencia internacional, comprometido con una visión moderna, colectiva y anticipatoria de los retos globales en materia de seguridad.