Al margen de la Asamblea General de la ONU, altos responsables estadounidenses anunciaron una nueva etapa destinada a marcar el período posterior al reconocimiento oficial de la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara por parte de Estados Unidos.
El subsecretario de Estado adjunto de Estados Unidos, Christopher Landau, anunció que, tras el reconocimiento por parte de Washington de la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara, el gobierno estadounidense ha decidido fomentar las inversiones norteamericanas en las Provincias del Sur del Reino.
“Estados Unidos ha reconocido la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara, y en el marco de las iniciativas globales de la administración Trump destinadas a promover la diplomacia económica y comercial, nos complace anunciar que alentaremos a las empresas estadounidenses que deseen invertir en esta región de Marruecos”, subrayó Landau en una declaración a la prensa al término de un encuentro celebrado el miércoles en Nueva York con el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita.
El responsable estadounidense indicó también que había abordado con Nasser Bourita las excelentes y duraderas relaciones que unen al Reino de Marruecos y a Estados Unidos de América, destacando la disposición de la administración norteamericana a trabajar conjuntamente con Marruecos con el fin de “promover la prosperidad, la paz y la estabilidad en la región”.
Por otra parte, el consejero especial de Donald Trump para África y Oriente Medio, Massad Boulos, se reunió con Staffan de Mistura en dos ocasiones en el transcurso de unos veinte días. En su encuentro del jueves 25 de septiembre en Nueva York, Boulos recordó a este enviado especial del secretario general de la ONU para el Sáhara que “una verdadera autonomía bajo soberanía marroquí constituye la única base para una solución justa, duradera y mutuamente aceptable al Sáhara marroquí, capaz de aportar prosperidad, paz y estabilidad a la región”.
El consejero especial de Donald Trump para África y Oriente Medio ya se había reunido con De Mistura el 5 de septiembre, ocasión en la que también reiteró la posición constante de Estados Unidos sobre la cuestión del Sáhara marroquí.