Más de 150 empresas — fabricantes de vehículos eléctricos, productores de baterías u operadores de recarga — piden, en una carta abierta, a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que “no retroceda” en la prohibición de los coches de combustión en la UE de aquí a 2035.
Mientras la industria automovilística cuestiona este objetivo, y a cuatro días de una reunión en Bruselas sobre el futuro del sector, los firmantes enviaron el lunes 8 de septiembre “un mensaje claro” a la Sra. von der Leyen: “Manténgase firme, no retroceda. Mantenga el objetivo” de cero emisiones en 2035.
La carta está firmada por fabricantes de coches eléctricos (Volvo, Polestar), productores de baterías instalados en Europa (Verkor, Samsung, LG Energy), operadores de recarga (Fastned, Ionity, Alpitronic), proveedores de materiales (Talga, Orano, Rock Tech Lithium) y también gestores de redes (Iberdrola, EDP).
Exhortan a la Comisión Europea a emprender “acciones más audaces para asegurar la posición de líder industrial de Europa” en el ámbito de la movilidad eléctrica.
La prohibición a partir de 2035 de la venta de coches nuevos de gasolina o diésel, incluidos los híbridos, en la UE, es cuestionada desde hace varios meses por parte de los fabricantes, enfrentados a unas ventas de modelos eléctricos que se estancan, a la creciente competencia china, a los aranceles estadounidenses y a la caída de los beneficios mundiales.
Así, tras BMW y Mercedes-Benz, el nuevo director de Stellantis (Peugeot, Fiat, Jeep) — cuarto fabricante de automóviles mundial —, Antonio Filosa, declaró el sábado al diario Les Échos que ese objetivo no era “realista” sin la introducción de “flexibilidades”.
“Nuestras empresas han comprometido cientos de miles de millones de euros en nuevas inversiones y ya han creado más de 150.000 empleos”, subrayan los autores de la carta a la Sra. von der Leyen. Pero, “retrasar el objetivo de 2035 (…) erosionaría la confianza de los inversores y otorgaría una ventaja permanente a los competidores mundiales (…), en un mundo en el que, según la Agencia Internacional de la Energía, uno de cada cuatro coches vendidos este año será eléctrico”.
Piden, por lo tanto, a Europa — que en 2026 hará un primer balance del objetivo de cero emisiones — que presente “una estrategia más audaz y coordinada”, en particular para “desarrollar la producción de baterías y asegurar las materias primas”.
También proponen incentivos a la compra “inteligentes y coherentes entre los Estados miembros”.